Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

martes, 23 de agosto de 2016

LAS DOS MUERTES DEL CORONEL CHESO DOMINGO LARRIPA



Combates en el Sitio de Zaragoza


Uno de los militares que más se distinguieron durante la defensa de la ciudad de Zaragoza durante los famosos dos Sitios del ejército napoleónico en los años 1808 y 1809, fue sin lugar a dudas el cheso Domingo Larripa o de La Ripa, al que se le encomendaron dos de los lugares más peligrosos en la defensa de la ciudad: la Puerta del Carmen en el Primer Sitio, y el Reducto del Pilar en el segundo.

De su actuación en los Sitios y su vida di ya cuenta en la entrada del blog de fecha 1 de agosto del 2014. En la misma, también mencionaba su muerte, al parecer a resultas de las heridas recibidas durante el segundo asedio, a los pocos días de capitular la ciudad el 21 de febrero de 1809, debido a la gravedad de las mismas o por causa de la epidemia de tifus declarada en la ciudad y que produjo la mayoría de las bajas como se ha venido diciendo hasta la fecha.


Fusilero del Regimiento de Extremadura
al que pertenecía Larripa
El general La Sala Valdés en su obra Obelisco Histórico en honor de los defensores de Zaragoza en su dos Sitios publicada en 1908 con motivo del centenario de los Sitios llega a situar su fallecimiento, días antes o días después de la capitulación en casa de su tía Dª Clara Andreu y Heredia. Y ésta información se ha venido repitiendo por parte de los distintos estudiosos de la Guerra de la Independencia.

Pues bien, hace unos meses, en una de mis habituales batidas por la red en busca de documentos digitalizados franceses, di con una información publicada en un semanario francés titulado Nouvelles Litteraires et Politiques en marzo de 1809, que se hace eco de una noticia del 9 de dicho mes de la ciudad de Bayona, dando cuenta de la llegada de otra columna de prisioneros provenientes de la ciudad de Zaragoza en número de 6 o 7.000 hombres.




Bayona en el XIX
Dicha información recoge también el deseo de los oficiales españoles al mando de dicha columna de hacer público en la prensa su agradecimiento al general Morlot por el trato recibido por dichos prisioneros.

No sólo resulta sorprendente este agradecimiento, fruto sin ninguna duda del ingenio de los servicios de propaganda napoleónicos (que los hubo, y muy activos y eficaces), teniendo en cuenta que Morlot, resultó un implacable carcelero que cumpliendo las órdenes de Napoleón dio un durísimo trato a los combatientes que tras rendirse en Zaragoza no juraron lealtad a José I Napoleón y fueron enviados a Francia a los depósitos y prisiones y a realizar trabajos forzados y que durante el trayecto morían diariamente entre 400 y 600 de ellos, por el tifus contraído, el hambre, el agotamiento , los fusilamientos y malos tratos de su captores.

A este respecto, Agustín Alcaide Ibieca, en su obra Historia de los dos Sitios que pusieron a Zaragoza las tropas de Napoleón, publicada en 1831 dice textualmente en su nota 19, página 343 del segundo tomo:

“…Sobre los abusos que cometieron los franceses, con las tropas prisioneras, refiere el coronel Marín que la escolta encargada de su conducción al mando del general Morlot fusiló en el tránsito que hay desde Zaragoza a Pamplona a más de doscientos cincuenta y cinco que, por su debilidad, como recién salidos de los hospitales, no podían soportar la marcha…”

Revista francesa citada
Pero, en el tema que nos ocupa, lo sorprendente no es sólo el agradecimiento de los oficiales, sino qué oficiales firman la nota, los cuales son el teniente coronel Marrugat y los jefes de brigada D. Antonio Lechugo (es Lechuga) y D. Domingo Larripa.

Página de la revista con el texto original de la noticia desde Bayona



General Morlot
Así pues, según éste documento, Larripa seguía vivo el 9 de marzo en Bayona y aunque es casi seguro que falleció en su cautiverio, desconocemos en qué fecha y cómo, pero está claro que lo hizo lejos de Zaragoza y no en los días inmediatos a la capitulación, ni en casa de su tía.

A requerimiento de su viuda, María Dolores Gardoqui, a efectos de la pensión correspondiente, se le reconoció el grado de coronel otorgado por Palafox durante los Sitios, el 3 de junio de 1819, único documento en el que se hace mención a su fallecimiento.


Quien también sabemos que falleció en Bayona el 22 de marzo de 1809, fue el general francés Morlot, contagiado del tifus que portaban los prisioneros a los que maltrató . A veces parece que el destino pone las cosas en su sitio….












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