Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

martes, 21 de abril de 2015

EL DIA EN QUE SE CONOCIERON ALBERT EINSTEIN Y EL CHESO DOMINGO MIRAL

Albert Einstein fotografiado por Freudenthal durante su estancia en Zaragoza

Albert Einstein y su esposa Elsa
En 1923, tras haber obtenido el Premio Nobel de Física dos años antes, Albert Einstein, de origen alemán pero nacionalizado suizo, convertido ya en una celebridad mundial, visitó nuestro país, acompañado de su segunda esposa, Elsa.

En principio la visita estaba programada solamente para impartir conferencias en Barcelona y Madrid, pero el catedrático de física de la Universidad de Zaragoza, Jerónimo Vecino, que ya había invitado infructuosamente a Einstein a visitar Zaragoza en 1922, aprovechó una parada de media hora que tenía el tren que desplazaba al insigne visitante en la estación de Campo Sepulcro de Zaragoza , para hablar con él y le convenció de que tras su estancia en Madrid, hiciera escala en Zaragoza antes de volver de nuevo a Barcelona y de allí a su país.

Paraninfo donde impartió las conferencias
Así pues, el lunes día 12 de marzo, junto con su esposa llegó a Zaragoza, siendo recibido por el rector de la universidad y numerosos académicos. Se alojó en el Hotel Universo de la calle San Gil, ya desaparecido, y a las dos horas de haber llegado impartió una primera conferencia, en francés, en un Paraninfo abarrotado en la antigua Facultad de Medicina y Ciencias, en la Plaza Paraíso. 





Casino Mercantil
Al día siguiente, 13 de marzo, por la mañana tras una visita a la ciudad y a sus edificios principales, La Aljafería, el Pilar, La Seo, La Lonja,... le fue ofrecido un banquete en el Casino Mercantil asistiendo al mismo además de numerosos académicos, las distintas autoridades civiles así como el cónsul alemán Freudenthal, asentado en la ciudad desde hacía años, y fotógrafo profesional de gran prestigio.

Al término del banquete, según la prensa de la época, intervino en un correcto alemán, D. Domingo Miral , catedrático de Griego, filólogo , traductor de alemán, que fue vicerrector y luego rector de la Universidad de Zaragoza, nacido en Echo en 1872, agradeciéndole a Einstein en nombre de la Universidad y la Academia de Ciencias sus trabajos y su participación en los actos de Zaragoza.

Domingo Miral en 1923




Contestó, también en alemán, el sabio homenajeado, complacido por el discurso de Miral, manifestando que en Barcelona y Madrid había disfrutado de nuestro arte,"... pero que era en Zaragoza donde admirando los monumentos arquitectónicos, había encontrado una expresión más robusta y elocuente de nuestra fisonomía regional.". 

Por la tarde impartió una nueva conferencia en el Paraninfo, igualmente en francés y también muy concurrida . Por la noche, acudió junto al cónsul alemán al Teatro Principal a ver la obra titulada " La Viejecita", tras haber deleitado a sus anfitriones tras la cena en la casa del cónsul, con una interpretación de violín.

Al día siguiente, 14 de marzo, Einstein cumplía 44 años y abandonó Zaragoza tras ser homenajeado en su último almuerzo por una rondalla, y emocionarse y besar a una joven jotera, según la prensa. A petición del catedrático Rocasolano dejó inmortalizado su paso con varias de sus fórmulas escritas y firmadas en una pizarra en su visita a la Universidad, pero a pesar de la intención de que fuera guardada y conservada como testimonio de su presencia en Zaragoza, debió de perderse al trasladar la Facultad a su actual emplazamiento. Como decía Santiago Ramón y Cajal, la gloria en verdad no es otra cosa que un olvido aplazado....







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