Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

domingo, 15 de noviembre de 2020

EMBÚN 1913. UNA SOCIEDAD CREADA PARA LA MEJORA DE LA ENSEÑANZA Y EL MAESTRO QUE LA LLEVÓ A CABO


Aula de la época de Alfonso XIII. Museo Pedagógico de Aragón. Huesca

Reconozco que nunca había oído o leído información alguna acerca de una sociedad  creada en Embún para mejorar la enseñanza impartida por la Instrucción Pública, hasta que encontré el artículo publicado en el Diario de Huesca del día 6 de mayo de 1913 que paso a comentar.

El artículo de casi dos columnas, lo firma en Embún el día 1º de mayo de 1913, José Abizanda Caujapé, nacido en dicha localidad y que ejerció como veterinario en la villa de Echo hasta su fallecimiento en 1941 a la edad de 64 años. Se da la circunstancia de que en aquél mismo año de 1913, ejercía como veterinario de Embún su padre, Mariano Abizanda y que fué José Abizanda quien utilizó sus relaciones y recomendó la publicación en el periódico La Unión en 1934, del poema "Oza" de Veremundo Méndez siendo la primera vez que éste publicaba en un medio de tirada nacional.

Embún

El artículo en el Diario de Huesca está encabezado con un verso de Virgilio en latín,
Tempora mutantur, nos et mutamur in illis y con cuya traducción lo concluye: Los tiempos cambian y nosotros cambiamos con ellos. Comienza con un arranque bastante literario deseando... poseer la inspiración robusta de los antiguos bardos para cantar en versos vibrantes el amor al terruño...pero ya que mi pobre numen no me presta su concurso para tanto, me satisfaré con dedicar en esta croniquilla cuatro palabras a éste rinconcito de montaña, constituido por este pueblo, ya que para mí, por haber nacido y pasado mi juventud en él, posee encantos y atractivos que me deleitan recordando a cada paso y en todos lugares mis primeros años; sin contar con que en él se encierra una de las más dulces afecciones de mi corazón.

Alejado de él años ha, aunque no a distancia que no permitiera dedicarle frecuentes visitas (ejercía ya como veterinario en la cercana villa de Echo)...cuando yo creía que continuaba sumido en el caos de su ignorancia...dando el triste espectáculo del analfabetismo (esto es amargo pero cierto), pues desde temprana edad dedicaban muchos padres a sus hijos a la rudas faenas del campo o del pastoreo, privándoles de la asistencia a la escuela y matando su mentalidad (algo habitual en todos los pueblos del país en la época y hasta tiempos no tan lejanos) véome hoy sorprendido por un espectáculo que me ha conmovido haciéndome concebir las más halagadoras esperanzas...

Hace bastantes años que la enseñanza primaria en éste pueblo era más que deficiente por diversas causas difíciles de señalar (eran maestros titulares en aquellos años en Embún, D. Ramón Victoriano Sánchez y Dª. Felipa Muñoz) y con objeto de atender a la educación e instrucción de sus hijos, unos cuantos verdaderos padres de familia fundaron una Sociedad y con el esfuerzo colectivo de unos pocos se creó una escuela particular encargando su dirección al joven profesor don Eduardo Araguás, hijo de ésta montaña, por la que siente verdaderos afectos. Hace de esto poco más de un año, y hoy, invitado por los interesados , asisto a los exámenes celebrados en el local escuela y este es el acto a que antes me refería y que tan grata impresión ha dejado en mi ánimo. 

A partir de aquí, el escrito relata con entusiasmo cómo se van realizando los exámenes de las distintas materias, en presencia de las familias de los alumnos y de unos cuantos invitados. Comenzaron por las materias de lectura y escritura, reservándose grandes sorpresas para los asistentes cuando los alumnos abordaron las asignaturas de Geometría y Aritmética ...los niños de las primeras secciones hicieron verdaderos prodigios de cálculo... y como digno corolario de todo lo expuesto, dejo para lo último el examen de Álgebra del alumno más aventajado de la escuela, Eduardo Paniza, jovencito de trece o catorce años, el que más honró a su maestro en ésta lid...el niño nombrado contestó categóricamente a todas las preguntas que le fueron dirigidas, empezando acto seguido sobre el encerado una serie de problemas que resolvió con pasmosa facilidad, consistentes en la suma, resta, multiplicación y división de cantidades algebraicas, ecuaciones de primer grado con una o dos incógnitas y progresiones
aritméticas y geométricas. 

Tras examinar los cuadernos de tres niños con multitud de figuras de dibujo lineal se repartieron a todos los alumnos premios y diplomas, pasando a felicitar a maestro y alumnos. José Abizanda continúa su artículo dedicando sus elogios al joven maestro, de quien dice...pueden felicitarse estos honrados vecinos y amigos míos del acierto al elegir mentor para sus niños, pues difícil les hubiera resultado encontrar sujeto tan recomendable y que se hallase adornado de tan excelentes cualidades como concurren en su maestro. Cultura sólida, amor al trabajo y condiciones pedagógicas excepcionales son datos que unidos al cariño que ha sabido inspirar a sus discípulos le han proporcionado el honroso triunfo que todos hemos presenciado....A continuación se lamenta en unión de esos padres de familia de la circunstancia de ...que quizá en breve tiempo tenga que abandonar ésta localidad (el maestro) para satisfacer el tributo que todo ciudadano tiene contraído con la Patria dedicando al servicio de esta una parte de sus más floridos años (en aquel año ya había comenzado la guerra colonial llamada Guerra del Rif y más de 50.000 jóvenes españoles se encontraban en Marruecos. En cuanto al tributo de todo ciudadano con la Patria, no hay que olvidar que no era exactamente así, ya que tras el pago de 2.000 ptas se podía eximir el servicio, por lo que como suele ser habitual, eran los pobres los que cumplían con aquél tributo patriótico durante un mínimo de tres años). 

Termina el artículo como lo empieza, con un final poético y bucólico tras describir las sensaciones que le produce ver el paisaje a través de los ventanales y con la traducción del verso de Virgilio: "Los tiempos cambian y nosotros cambiamos con ellos"

Pero, ¿quién era y sobre todo qué fue de aquél joven maestro tan elogiado que dirigió aquella experiencia de escuela particular en Embún?. Eduardo Araguás López, había nacido en Bailo el 18 de marzo de 1892, hijo de Pablo Araguás y Melchora López y tenía por tanto 21 años recién cumplidos en el momento de la crónica. Su paso por la Escuela Normal de Maestros de Huesca había sido con destacadas notas y premios y su primer destino tras obtener el título fue la localidad de Buerba como maestro interino en 1912. Suponemos que en dicha localidad pasó breve tiempo y lo vemos ya en el mismo año 1912 y en 1913 en la escuela particular de Embún, donde probablemente no continuaría más allá del curso siguiente ya que en 1915 se encuentra opositando, lo que hace suponer que resultó afortunado de no tener que "satisfacer el tributo con la patria".

Inauguración de la Estación de Canfranc

Aquellas oposiciones lo llevaron al que sería el destino en el que transcurriría casi toda su vida: Canfranc. Y ahí lo encontramos, viviendo en la calle Albareda 72 en el censo electoral de 1920 y en 1928 convertido nada menos que en el alcalde de la localidad y que en calidad de tal tuvo que recibir el 18 de julio de 1928 al rey  de España Alfonso XIII y al presidente de la República Francesa Gastón Doumergue en la inauguración de la Estación Internacional interviniendo con un pequeño discurso. Eduardo Araguás López había sido nombrado alcalde en 1927 por designación del gobernador civil de la provincia, en quien recaían los nombramientos ya que las elecciones fueron suspendidas desde 1923 por el golpe de estado de Miguel Primo de Rivera (golpe aplaudido y alentado por el rey Alfonso XIII) y aunque su propio Estatuto de 1924 preveía unas elecciones parciales de concejales, éstas nunca se celebraron.

Tras éste paréntesis, Araguás continuó con su labor de docente que compaginaba con el de edil municipal y siguió cosechando premios y méritos por sus trabajos y publicaciones en 1928, 1929 y en 1931. Casi todos sus trabajos, siempre relacionados con el mutualismo y la enseñanza. Tras permanecer 14 años en Canfranc se incorporó a la Escuela Graduada de Jaca de la que años después llegaría a ser su director. Tras la Guerra Civil fue depurado por las autoridades franquistas (más de 20.000 maestros lo fueron en distintos grados que incluían -si no eran fusilados como numerosos de ellos- sanciones severas que iban desde la suspensión de empleo y sueldo temporal , multas económicas, traslados o la expulsión total y definitiva de la enseñanza). En su caso, la suspensión terminó hacia 1942 en que de nuevo figura en el BOE en las listas de maestros a los que se les incrementa el salario. 

En el año 1958, con motivo del "Día del Maestro" obtuvo uno de los cinco premios tal como se reseña en el semanario El Pirineo Aragonés del día 6 de diciembre :"También obtuvo uno de los cinco premios en metálico y diploma concedidos por la Diputación Provincial, el maestro Director de Jaca D. Eduardo Araguás López, a quien le fue otorgado a propuesta de la Inspección de Primera Enseñanza, merced a los singulares méritos en él concurrentes". 

Eduardo Araguás. P. Aragonés

En 1961, el Ministerio de Educación Nacional a propuesta de la Junta Provincial de Enseñanza Primaria de Huesca le concedió las insignias de la Orden de Alfonso X el Sabio, acto que se celebró en Huesca y que fue repetido en Jaca donde el alcalde Juan Lacasa le impuso de nuevo dichas condecoraciones en un acto de homenaje celebrado en el Salón de Actos del Ayuntamiento. Fue concejal del ayuntamiento de Jaca y Delegado Local del Ministerio de Información y Turismo y Presidente de Acción Católica. Se jubiló en 1962 a la edad de 70 años. falleciendo en Jaca el 23 de julio de 1976 a los 84 años.

Su obituario recoge sus numerosos méritos y sitúa su primer destino en Aibar (Navarra) y de allí a Canfranc. Nada dice de su destino interino en Buerba e ignora por completo su presencia en Embún donde dirigió una experiencia docente singular que poco o nada ha dejado de recuerdo en la memoria colectiva del lugar. Quiero pensar que sí lo hizo en aquellos niños y niñas que se beneficiaron de sus enseñanzas.

Ignoro qué trayectoria siguió aquella escuela particular y la sociedad creada para mantenerla. Estaría bien que algunos de los amigos de Embún siguieran su rastro a través de los recuerdos de los mayores del lugar que pudieran haber oído hablar de ella y de aquél joven maestro que tuvo una pequeña pero meritoria participación en la inauguración de la Estación Internacional de Canfranc y al que desde hace unos años se le da vida de nuevo en la recreación histórica que se hace de aquél acto el 18 de julio.

 

Recreación de la inauguración de la Estación Internacional de Canfranc. Uno de los personajes que se recrea es Eduardo Araguás.

                                





3 comentarios:

  1. Curiosa e interesante experiencia 👍👏👏

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  2. D. Eduardo fue mi maestro en Jaca. No conocía su brillante pasado. En aquel Grupo Escolar que construyó el ayuntamiento republicano, hoy D. Miral dio sus ultimas lecciones. Yo lo recuerdo como un hombre muy mayor, quizá algo cansado pero de una educacion exquisita. Gracias por contar ese pasado que desconocia

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