Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

lunes, 4 de febrero de 2019

MARIA DE LA CRUZ BORAO. UNA POETISA CHESA OLVIDADA Y SU RETRATO ENCONTRADO


El cuadro con el retrato de Maria Cruz Borao

Acaba de publicarse hoy en el Heraldo de Aragón, un artículo a propósito de un cuadro aparecido en una tienda de antigüedades de Zaragoza, de un retrato de la poetisa chesa Maria Cruz Borao cuyo autor fue el pintor ilicitano José Gonzálvez Martínez.  Hace unas semanas fui advertido por un amigo de la existencia de dicho cuadro y fui a comprobarlo y realicé varias fotografías, pues sigo en la pista tras la poetisa. En ello seguiría, hasta que he visto publicado dicho artículo, firmado por el periodista Mariano García.


En el mismo se deslizan algunos errores, como por ejemplo decir que es la primera vez que se le pone cara a la poetisa, pues la revista chesa Bisas del Subordán en su número 35 del pasado año 2018 publicó un artículo mío que iba acompañado de varias fotografías de la poetisa. Así mismo se dice que su tío fue el pintor, lo que es un gran error, pues fue su tío Juan Miguel Borao quien encargó el cuadro a José Gonzávez. Por cierto, nueve años después del fallecimiento de la poetisa, y claramente basado en la fotografía que incluía en mi artículo. Como el artículo de Mariano García cita éste blog, me veo obligado a reproducir en el blog ésta semana dicho artículo de Bisas del Subordán, para aclarar malentendidos y reivindicar de nuevo la figura de Maria Cruz Borao.



MARIA DE LA CRUZ BORAO
Una poetisa chesa olvidada. 

"El 26 de enero pasado, publicaba en mi blog “ECHO SIN HACHE” dedicado al Valle de Echo, una entrada titulada “Maria Cruz Borao. Una poetisa chesa fallecida en 1879”. En dicha entrada mencionaba el asombro que supuso para mí en su momento, encontrar en el Diario de Huesca del 28 de septiembre de 1879 noticia de la existencia de dicha poetisa, en una información que, paradójicamente, daba cuenta de su fallecimiento el día anterior en Zaragoza. El Diario de Huesca, antecesor del actual Diario del Altoaragón, escribía al respecto:

Foto de la poetisa
Ha fallecido en ésta capital, dice el Diario de Avisos de Zaragoza, la simpática y virtuosa señorita doña Maria Cruz Borao, cuya sentida inspiración y dotes literarios se habían puesto bien de relieve en numerosas y correctas composiciones poéticas que valieron a nuestra paisana justos elogios de las personas amigas de las letras. La señorita de Borao, cuya modestia no era menor que su mérito, había nacido en el Valle de Hecho (provincia de Huesca) y contaba a la sazón veintiséis años de edad. Dios haya acogido en su seno el espíritu de la malograda joven.

La curiosidad que me despertó el personaje hizo que comenzara la búsqueda de mayor información sobre una poetisa chesa a la que no había oído nombrar nunca. El presente artículo viene a dar cuenta del resultado de aquellas pesquisas.

Lo primero que encontré fue la repercusión a nivel nacional de su fallecimiento, lo que evidenciaba un cierto conocimiento y reconocimiento de la poetisa. Periódicos como El Liberal y La Época, ambos de Madrid, publicaban el mismo día 28 la noticia de su muerte. Más tarde, el diario La Iberia el 21 de marzo de 1880 la incluía entre los escritores fallecidos en nuestro país en el año anterior y en septiembre de 1889, la revista La España Moderna, la incluyó en una relación de escritoras españolas, con éste texto:

Borao (Doña María Cruz).- poetisa zaragozana, muerta muy joven, en 25 de Septiembre de 1879 . Había obtenido premios en diferentes certámenes literarios; publicado muchos escritos en los periódicos de la localidad , y contribuido en 1877 a la corona fúnebre de otra inspirada poetisa, la señorita Estevarena

Todos los periódicos y revistas de ámbito nacional citados obviaban su origen o la mencionaban como poetisa zaragozana, salvo el Diario de Huesca, que expresamente la mencionaba como nacida en el Valle de Hecho.

Recordatorio encargado por su tío.
Tras publicar la entrada sobre ella en el blog, dos buenos amigos, Pascual Mateo vinculado a Echo tanto por su padre que fue gerente de la serrería como por emparentar a través de su hermana con la familia del médico D. Gonzalo Lapetra, y Maricruz Miguel de Casa Cañizo se pusieron en contacto conmigo nada más leerla.

El primero, Pascual, había recordado al ver el dibujo de la poetisa Estevarena que yo aportaba al artículo del blog, que en casa de D. Gonzalo Lapetra había un mural antiguo enmarcado con una fotografía de una joven que llevaba el mismo peinado, con un recordatorio por su fallecimiento y que incorporaba varios tirabuzones de pelo natural de la misma, como era costumbre en aquellos lejanos años guardar. La amabilidad de Pascual llegó al extremo de enviarme el mismo día unas fotografías de dicho mural conseguidas de la persona que lo restauró en su momento, que acompañan éste artículo, en el que además de aparecer la fotografía de la poetisa Maria de la Cruz Borao, incluía una dedicatoria de su tío Juan Miguel Borao, así como la fecha de su fallecimiento, el 27 de septiembre de 1879.

Bisabuela de Maricruz Miguel
Pero aún quedaba otra sorpresa : Maricruz Miguel se puso en contacto conmigo para decirme que la poetisa resultaba ser una de sus antepasadas y era por ella que llevaba su mismo nombre. Su bisabuela, era hermana o prima de la poetisa. Desgraciadamente el dato concreto no podía establecerse al ignorar el segundo apellido de la misma. Ambas vivieron en Zaragoza cuando la bisabuela de Maricruz se desplazó a la ciudad para atender y cuidar al tío Juan Miguel Borao que había vuelto a España tras haber "hecho las Américas".

Maricruz me facilitó igualmente la foto de su antepasada Maria de la Cruz Borao que coincide con la del mural de la casa de los Lapetra, y también la de su bisabuela, y la explicación de que aquellos tuvieran ése recordatorio, por cuanto habían emparentado ambas familias.

Si bien estos hallazgos abrían una importante vía en la búsqueda de mayor información y conocimiento de la poetisa , las gestiones posteriores resultaron bastantes decepcionantes. No ha aparecido, hasta ahora, en los libros parroquiales de Echo ninguna constancia de su nacimiento. Y las gestiones en el Ayuntamiento de Zaragoza y la Diputación Provincial de Zaragoza en la búsqueda de su enterramiento en alguno de los dos cementerios de la ciudad, el de Torrero y el de La Cartuja han tenido un resultado negativo. No consta en ningún registro... o se ha perdido.

Concepción Estevarena
Respecto a su obra, sí han aparecido algunos testimonios documentales que la sitúan como una poetisa reconocida pese a su juventud. Participó en la selección de poemas que se editaron como "Corona Poética" en homenaje a la también joven poetisa sevillana fallecida de tuberculosis en Jaca en 1877. Concepción Estevarena. La prensa da cuenta de la participación de Maria de la Cruz en numerosos certámenes poéticos y literarios así como su colaboración en distintos periódicos.

En 1877, Maria de la Cruz Borao se encuentra en la lista De las escritoras y artistas más reputadas españolas y extranjeras que la escritora y periodista María Concepción Gimeno de Flaquer incluye en su libro “Mujer Española . Estudios acerca de su educación y sus facultades intelectuales.”

También participó con la lectura de sus poemas el 7 de diciembre de 1878 en el homenaje que se le rindió en el coliseo del Coso al conocido literato, político, historiador que fue rector de la Universidad de Zaragoza, Jerónimo Borao (que aun compartiendo apellido no era familiar de nuestra poetisa) fallecido el 26 de noviembre anterior.

Mariano de Cavia
Uno de los comentarios más sentidos sobre la muerte de Maria de la Cruz se publicó en el número 39 del 5 de octubre de 1879 de la Revista de Aragón. Semanario de Ciencias, Letras, Artes e Intereses Generales que desde 1878 dirigía el famoso periodista y escritor zaragozano Mariano de Cavia:

...” Aún no ha transcurrido un año desde que se hundió en el sepulcro el más estimado de nuestros literatos ,cuando tenemos que lamentar otra pérdida harto sensible y dolorosa. La señorita Borao, cual si una siniestra fatalidad pesase sobre los que ostentan entre nosotros un nombre por todo extremo querido, ha bajado a la tumba, en la flor de sus años; llena, tal vez, de esperanzas, de ilusiones, que habrá secado la muerte, tan cruel, tan despiadada con todo lo más bello y más fecundo.
La inspirada poetisa deja sentidos cantos, delicadas flores que deben sobrevivirle, que forman una verde corona sobre el lecho donde descansa para siempre el cuerpo que aprisionó un alma tan rica en inspiraciones. Quépale, al menos, este consuelo a la desolada familia cuyo dolor inmenso comprendemos y al cual con todo el corazón nos asociamos.”.

La sección, Crónica Aragonesa, donde se publicaba éste texto la firmaba “Cojuelo”, que era el seudónimo utilizado por el propio Mariano de Cavia.

También se hizo eco de su fallecimiento la prestigiosa revista La Ilustración Española y Americana en su número IV del 30 de enero de 1880.

Pero a pesar de estos reconocimientos y los buenos deseos de Mariano de Cavia sobre la supervivencia de la obra de la poetisa, pocos testimonios escritos quedan de la misma. Hasta el momento, sólo es encontrable el premonitorio poema que escribió y leyó tras la muerte de la poetisa Concepción Estevarena y que podría haber servido para ilustrar su propia y prematura muerte dos años después.

Aquí queda ésa poesía en aquel estilo decimonónico y propio del romanticismo literario, como recuerdo y reivindicación de su persona y obra .



A LA MEMORIA
DE LA POETISA
CONCEPCIÓN DE ESTEVARENA

¿Concepción! Astro brillante
de inspiración soberana,
estrella que en la mañana
vió apagar su resplandor;

De tu genio los fulgores
quedarán en la memoria,
mientras vives tú en la Gloria,
ángel puro del Señor.

Rendida por el destino
doblas tu gentil cabeza,
cede la naturaleza
al no ser tu hermosa luz:

Tu espíritu se despoja
de la capa que le envuelve,
y el cuerpo a la tierra vuelve
bajo el peso de su cruz.

Volaste, sí, a otras regiones
de ventura y alegría,
donde siempre es claro día,
donde el alma vive en paz;

Donde tu lira armoniosa,
con sus notas celestiales,
a los seres inmortales
prestará blando solaz.

Nosotros ya no tendremos
el placer de oír tu canto,
regado con triste llanto
de tu propio corazón;

Ni llegarán tus acentos,
tan tiernos y tan sentidos,
por las brisas repetidos
en dulcísima canción.

Sufriste mucho en el mundo
¡dulce tórtola cuitada!
del bello suelo alejada
que te mirará nacer:

Mucho lloraste en tus versos
y grandes fueron tus penas,
Hasta romper las cadenas
que atormentaban tu ser

Yo al creerte desgraciada,
y doliente al escucharte
no puedo menos de darte
cuanto cariño hay en mí;

Me inspiraste simpatía
te amaba sin conocerte;
por eso ves que al perderte
vierto lágrimas por tí.

Mas es vana mi querella
y vano mi desconsuelo:
¿No estás gozando en el Cielo
de la gracia celestial?

¿Qué vale lo que has perdido
al dejar la tierra ingrata,
si sólo el bien se aquilata
en la mansión eternal?

Aplausos, glorias, coronas
quizá te guardaba el mundo;
tal vez tu númen fecundo
premiado hubiera; mas ¿quién

por tan fútiles quimeras
trocaría las venturas
de gozar en las alturas
los encantos del Edén?

¡Dichosa tú, que en Dios vives,
en Dios moras y en Él sientes,
y en auroras esplendentes
vas los siglos a pasar!

Terminaron tus dolores;
coronada de albas rosas
con las vírgenes hermosas
vas para siempre a reinar.

MARÍA BORAO



Zaragoza, Setiembre de 1876"






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