Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

martes, 16 de marzo de 2021

LOS ORÍGENES CHESOS DEL SOLDADO, MATEMÁTICO Y AVENTURERO DEL SIGLO XVIII, JOACHIN DE LA RIPA

 



En el trimestre último del pasado año 2020, la Institución Fernando El Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza, publicaba en su colección "Serie Blanca" las memorias de Joachin de la Ripa con el título  Vida y aventuras militares del philo mathemático, el artillero y bombardero don Joachín de La Ripa, escrita por él mismo. La edición ha contado con los comentarios y anotaciones de Alvaro Capalvo Liesa, secretario académico de la IFC y la documentación aportada por la profesora de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, Rebeca Carretero.


Desde que se publicaran dichas memorias en el año 1745 en la Imprenta de Joseph González de la calle del Arenal en Madrid es la primera vez que son reeditadas y  habían reposado olvidadas en la Biblioteca Nacional de España siendo prácticamente desconocidas en Aragón.

Sus memorias, aparecidas apenas dos años después de las conocidas de Diego Torres de Villarroel (1732)  en las que parece haberse inspirado, no tienen ni mucho menos la calidad literaria de las de éste, y su lenguaje , aunque con algunas florituras poéticas en ocasiones, suele ser bastante vulgar  con descarnadas descripciones, estando más cerca de la novela "picaresca" del siglo anterior, lo que no desmerece su interés.

El autor, Joachim de la Ripa (el apellido también suele aparecer escrito como Larripa) nació circunstancialmente el 7 de abril de 1715 en la ciudad de Tudela donde su madre había ido a visitar a su padre que se encontraba trabajando en la ciudad. Días después fue bautizado en la Catedral de Tarazona, dónde tenían la residencia habitual sus padres.

Es el propio protagonista es que nos aporta los datos familiares en el comienzo de su obra, describiendo de ésta forma el origen de su familia

En aquel empinado monte cuya orla de blanca espuma le sirve de corona al Polo árticho, en aquella pirámide que por tener la cúspide de su ángulo tan eminente le llaman el Pirineo, está sita una villa que parece que los antiguos que la edificaron juzgaron que todo lo que se necessita hacer para fundar una hermosa población estaba ya hecho. Pues se quedó con el nombre de la villa de Hecho.

Describe a continuación el nombre de su familia:

 En esta, pues, se halla una familia que por estar las raízes de su tronco tan fondeadas no me empeño en escudriñar su abolorio. Y assí solo empezaré por las ramas de mi tiempo; no es tampoco mi intento el pregonar sus cortas o largas prendas, por no hallar mi capazidad palabras para decirlas, sin algún generillo de jactancia y vanagloria. Y como soy enemigo de esta polilla, las dexaré sepultadas en el silencio, y solo diré que con saber mi apellido se sabrá su deribación, pues el pueblo les apellida los Ripas de Hecho. (El apellido se ha mantenido en la localidad sobre todo en una de las formas en que se ha ido transformando, Larripa )

Concreta los nombres de sus parientes más cercanos :

Tuvo Joseph de La Ripa por hijo a Pedro La Ripa, mi abuelo, gente toda atareada al afán del campo, al arado y a la azada. Casó Pedro con María de La Fuente, de quien entre ocho hijos que tuvieron fue uno Domingo La Ripa, mi padre. 



Hablando de su padre, Domingo Antonio La Ripa, conocemos la razón de que estuviera viviendo en Tarazona, que no es otra que la emigración en busca de un porvenir mejor, como ocurre ahora mismo:

Salió este con tan sagaz y vivo genio que a pesar de la falta que le hacía a su padre para cultivar y beneficiar la tierra, por estar los otros hermanos en estado de no poderle ayudar, empezó con la carrera de la escuela de edad de diez y ocho años, y fue tal su aplicación que en dos años se halló consumado en leer, escrivir y contar. Hallábase ya Domingo con veinte años acuestas y, discurriendo qué rumbo tomaría, pues se le hacía de pencas y cuesta arriba el bolver al arrastrado empleo de la agricultura, determinó (por no verse precisado a ser esclavo de la tierra) coser su ropa y, sin despedirse, tomó la derrota para Zaragoza, en donde, y dudando la profesión que tomaría, vino a escoger una de las más nobles aunque la más pobre de estos tiempos, que fue la de escultor.

Domingo Antonio La Ripa encontró trabajo como aprendiz de escultor dedicado a la realización de retablos e imágenes religiosas como indican los datos que refiere  Joachim prosiguiendo su relato hablando de su padre:


Entró por aprendiz con Pedro Onofre, el más célebre estatuario de aquellos tiempos, y aún puedo decir de los presentes. Sujetose cinco años a las tareas necessarias del dibuxo y a las líneas de la arquitectura, pero con tal cuidado que al cumplir su aprendizage le fiaba el maestro el desvaste de escultura. No quedó en esto su afición, sino que salió también tan adelantado adornista y arquitecto que corría su fama por toda aquella tierra. No quiero que sea esto passión de hijo, sino que lo canten y publiquen sus obras fabricadas por sus manos en todo aquel Reyno. Hallándose ya Domingo en este auge y mozo de veinte y seis años, se determinó animoso a correr su carabana
 
( dicho en desuso que significaba hacer las diligencias necesarias para lograr alguna pretensión) de este modo. 

Pedro Onofre fue un escultor barroco poco conocido nacido probablemente en Pamplona y que alternó sus trabajos entre dicha ciudad y Zaragoza, donde tuvo un taller en la calle y parroquia de Santa Engracia. Trabajó en el retablo del Hospital de Nuestra Señora de Gracia, en alguna de las capillas del Pilar y es obra suya la portada en piedra del monasterio alto de San Juan de la Peña.

Portada obra de Pedro Onofre. San Juan de la Peña. Monasterio Nuevo.

Y mientras Domingo Antonio La Ripa se formaba como escultor, estalló la llamada Guerra de Sucesión, pugna dinástica en España para suceder a Carlos II que se extendió a toda Europa desde 1701 a 1713 y Domingo La Ripa no dudó en alistarse:

Vino por entonces a querer dominar a este orizonte, la agena planta aguileña (se refiere al bando austracista del archiduque Carlos) , y campeando los exércitos de una y otra parte baxó el águila rozando su grandeza desde el sol a la tierra, donde quedó, sin poder remontarse, sepultada. Andaban las assambleas muy vivas en aquel tiempo en la Corona de Aragón. Siguió Domingo el rumbo de toda su familia en la lealtad y ardiente amor que siempre professó y professa a  nuestro monarca don Phelipe Quinto, y con ánimo bizarro se agregó a la partida de Vallejo, en la que corrió toda aquella campaña, hallándose en diferentes funciones, como también en la vatalla de Almansa (25 de abril de 1707), de donde salió herido . Desempeñó su obligación con tanto garbo que, a impulso de Vallejo, passó por sargento al regimiento de Pozo-Blanco, donde sirvió ocho años en lo más vivo de la guerra.

Batalla de Almansa


El Vallejo al que se refiere Joachim era José Vallejo de la Canal uno de los más hábiles militares partidarios de Felipe V que lo nombró coronel. Vallejo organizó unas partidas muy eficaces que atosigaron a las tropas del Archiduque Carlos por las dos Castillas. Fue el primer guerrillero objeto de romances y el primer antecedente de los guerrilleros de la Guerra de la Independencia de 1808.

Terminada la guerra, Domingo Antonio La Ripa regresa a Zaragoza y de allí se traslada a Tarazona.

Y desalojada ya la águila imperial de esta terrena, logran su retirada. Bolvió a Zaragoza, quando ya estaban las cosas sossegadas, arrimose otra vez al escoplo y mazo, donde se mantuvo seis meses. Tuvo noticias que en la ciudad de Tarazona se executaba una grande obra, y con este aviso tomó el camino para dicha ciudad, donde fue recibido con gusto y agrado del maestro

Y en
Tarazona
Tarazona
quedó afincado definitivamente donde se casó y creo familia:

 Y al cabo de diez meses que hacía estaba desempeñando su habilidad, le armó grande guerra Venus, y plantando el campo trata de amores, pidiendo por esposa a Josepha Blanque, mi madre, y lográndola la recibió por compañera de esta vida. Tuvo de ella siete hijos, y yo fui uno de ellos.


La boda entre
Domingo Antonio La Ripa La Fuente, natural de Hecho , hijo de Antonio y Juana (Pedro Antonio y Maria Juana) vecinos de San Pedro de Siresa y Josepha Blanque Salillas, natural de Tarazona, hija de Atilano y Antonia, vecinos de Tarazona  tuvo lugar el 20 de noviembre de 1709, según consta en el archivo de la parroquia de San Andrés de la catedral de Tarazona

De los siete hijos que cita Joachin que tuvieron, sólo constan seis de ellos (el que falta pudo morir en el parto) : José Antonio (19 de febrero de 1713) Joachin Remón (7 de abril de 1715) Francisca María (9 de marzo de 1717) Esperanza Simona (28 de octubre de 1719), Josepha (6 de abril de 1723) y Antonio José (27 de junio de 1725).

Su madre Josepha Blanque según cuenta Joachin en sus memorias fallecío cuando él tenía 14 años (había nacido en 1715) por lo que tendría que ser según sus datos en 1729, pero debe de sufrir un lapsus en sus recuerdos puesto que su padre Domingo Antonio La Ripa tras enviudar contrajo matrimonio con la igualmente viuda Josefa Olloqui, emparentada por su familia y por la de su fallecido marido con algunos de los escultores y carpinteros más conocidos de Tarazona, el 8 de octubre de 1726. De éste matrimonio tuvo tres hijas más: Antonia Marta, bautizada el 29 de junio de 1727, María Manuela el 6 de agosto de 1729 y Lamberta Antonia, el 20 de junio de 1731.

Josefa Olloqui fallecío en 1742 y apenas un año más tarde, lo hizo Domingo Antonio La Ripa. 

Joachim De La Ripa según el relato de sus aventuras, con 17 años se alista en el
ejército y marcha a Caspe donde es rechazado por endeble. De allí parte a Alicante donde se está preparando un gran contingente de soldados para la toma de Orán. Ciudad argelina que pertenecía a España desde 1509 y que los otomanos habían conquistado en 1708 aprovechando el conflicto de la Guerra de Sucesión. 30.000 soldados participaron en la campaña que tuvo lugar entre el 15 de junio y el 2 de julio de 1732 en la que participó Joachin (el relato que hace de los combates y de la vida de la soldadesca es impagable) y que acabó con la conquista de la ciudad. Por cierto que Felipe V nombró gobernador de la misma al mismo José Vallejo de la Canal bajo cuyo mando había servido su padre Domingo durante la Guerra de Sucesión. 

Desembarco y conquista de Orán.


Anuncio de su exhibición
Tras participar en éstos hechos, la vida de Joachin es una aventura constante entre viajes y penalidades. Deserta varias veces y otras tantas vuelve a alistarse. Recae en Cádiz de donde tiene que salir perseguido por culpa de una reyerta, viaja a Nápoles donde acaba en la mayor de las miserias, vagabundo y mendigo en Roma, intenta volver a España por Génova y más tarde por los Alpes. 

En Barcelona es encarcelado. Finalmente consigue llegar a Tarazona y visitar a su familia. Habiendo realizado estudios de matemáticas con un oficial militar durante su permanencia en el ejército, pretende vivir de ello y con poco éxito se lanza a realizar exhibiciones y lances matemáticos.


 Finalmente, tras pasar sin pena ni gloria por Madrid, en el tiempo en que escribe y publica sus memorias (de las que pretendía sacar un buen rédito) se encuentra en Brihuega (Guadalajara) trabajando como maestro de obras y realizando por su cuenta algún que otro retablo. Su pista termina en 1745 (tenía escasos 30 años) al publicar sus memorias. Nada sabemos de él con posterioridad.

 
Brihuega


En cualquier caso, es interesante leer esos recuerdos que nos evocan una época lejana en la que aparece brevemente la referencia a Hecho y a los orígenes chesos del autor. 











La Institución Fernando El Católico tiene publicada en su Biblioteca Digital en formato pdf dicha obra, que puede descargarse gratuitamente en éste enlace:

            https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/38/62/_ebook.pdf

 En las librerías el ejemplar está a la venta por el precio de 8,-€



























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