Desde este blog se pretende difundir la historia, el arte, la cultura y la naturaleza de la villa y del valle de Echo, uno de los enclaves pirenaicos de Aragón, más hermosos y dinámicos. Su pasado, presente y futuro merecen la pena conocerse y compartirse. Con mi admiración , cariño y la mayor modestia.

domingo, 26 de abril de 2026

AÑO 1814. SE INICIA CAUSA CONTRA GERONIMO ROCATALLADA Y OTROS, POR LAS MUERTES DE LOS PATRIOTAS CHESOS.

 
Recreación del ataque napoleónico a Echo



Sin ninguna duda, el suceso más importante en la historia contemporánea de la Villa de Echo, fue la quema y destrucción del pueblo por el ejército napoleónico el 28 de agosto de 1809, como represalia por hacerles frente para proteger la huida de los guerrilleros de Miguel Sarasa , durante la llamada Insurrección de los Valles. (sobre este tema ver enlace: https://echosinhache.blogspot.com/2019/08/dies-amara-valde-la-ruta-de-la-infamia.html )

Además de la quema de 2/3 partes de la localidad, 137 casas y el saqueo previo de las mismas, incluyendo la iglesia de San Martín que quedó completamente destruida, murieron siete vecinos a manos de los soldados franceses y varios días después, el 2 de septiembre, según el informe del brigadier Mariano Renovales, un grupo de afrancesados de la localidad, ejecutó a Juan Rafael Marraco y a Alonso Escobedo, que habían liderado la resistencia frente a los napoleónicos . Junto a ellos fueron asesinadas sus respectivas esposas (la de Escobedo era también hermana de Marraco), así como dos hermanos del primero, uno de los cuales era Juan Miguel Marraco, presbítero del Pilar que había sido miembro de la Junta de Defensa de Zaragoza durante los Sitios).  

Recreación mediante IA del fusilamiento de los Marraco


Renovales en su informe a la Junta Superior de Aragón, adjudica el fusilamiento de los Marraco al que era el mayor cacique del Valle, Gerónimo Rocatallada, así como a Domingo Brun "Chandón", que fue capitán de los gendarmes españoles a favor de los ocupantes franceses y al párroco de Echo, Clemente Lapetra.

Esta acusación y dicho informe, se publicó en las Gacetas de la época y la versión ha sido repetida en numerosas publicaciones y libros de historia desde entonces.  (Sobre los tres citados y los fusilamientos de los Marraco ver el siguiente enlace: https://echosinhache.blogspot.com/2019/12/el-afrancesado-cheso-domingo-brun.html )

Los tres personajes citados, fueron efectivamente afrancesados y sirvieron a los intereses de los ocupantes franceses de distintas formas. Sin embargo, no fueron los únicos involucrados en el asesinato de los Marraco. Un documento que se encuentra en el Archivo Histórico del Gobierno de Aragón, nos revela otros nombres que estuvieron implicados en la bárbara ejecución. Se trata de un oficio fechado en el año 1814, terminada la Guerra del Francés, en el que el Presidente de la Audiencia Real de Zaragoza da cuenta de haber comisionado al Alcalde Mayor de Jaca para formar causa contra D. Gerónimo Rocatallada y otros, de las muertes de D. Alonso Escobedo y otros.

El documento, fechado en noviembre de 1814, dice lo siguiente:

Al Alcalde Mayor de la Ciudad de Jaca D. Cosme Borbolla con fecha primero del presente le digo lo que a la letra copio= Las continuas quejas que he recivido de algunos vecinos de los pueblos de Ansó y Hecho contra D. Gerónimo Rocatallada, Pedro Antonio Brun, D. Clemente Lapetra, D. Pedro Miguel Catarecha y Bartolomé Brun como autores de las muertes dadas en el segundo pueblo a los vecinos D. Alonso Escobedo, D. Miguel, D. Juan Rafael, Dª Juana Marraco y otros varios reconocidos como buenos patriotas y reunida contra aquellos la mala opinión general de partidarios de los franceses, alborotadores y sediciosos, me movieron a decretar la prisión de dichos individuos, pero habiéndose presentado con ese objeto una compañía del Regimiento de Infantería del Príncipe en el pueblo de Hecho, sólo encontró a D. Clemente Lapetra que fue arrestado habiéndose fugado los demás dando con eso motivo fundado de creer que dichas personas son efectivamente reos como lo aseguraban todas las que me han informado.

Recreación por IA de la detención de C. Lapetra


En este estado y habiéndose redoblado las quejas con motivo de la fuga de estos sospechosos que son pudientes y acostumbrados a mandar y tiranizar al pueblo, se me han presentado los adjuntos documentos que dan bastante idea de los crímenes cometidos por aquellos, he determinado se inventaríen sus bienes y se forme un secuestro de ellos hasta la substanciación del proceso contra las personas precisadas y siendo necesario que se principie desde luego a formalizar la causa que contra dichos y sus cómplices haya lugar en derecho, y teniendo confianza de los conocimientos , integridad y actividad de V. he determinado pase al citado pueblo de Hecho con el fin de dar principio a las investigaciones y formar los autos contra dichos sugetos cuya aprensión se procurará por todos los medios posibles, y se hallan encargado eficazmente a los Comandantes de Tropas que ocupan a Hecho y Ansó, quienes prestarán a V. el auxilio competente y que fuere pedido. 

También la opinión pública inculpa como culpado a Domingo Bole (Boli), Francisco y Mariano Brun vecinos de Siresa, y si hubiere lugar al arresto de dichos individuos aun por sospechas, vería muy conveniente su prisión, como también la de aquellos que fueren resultando cómplices de mayor quantía.

El pueblo de Hecho deberá satisfacer por ahora los alimentos que consigne la R. Audiencia a V., el Escribano y Aguacil que deben acompañarle, y entre tanto que se ventila la causa deberá exigirse de los iniciados referidos de dicho pueblo las cantidades necesarias, sin perjuicio de que consultando a la Audiencia sobre ese particular se determine lo conveniente, deviendo V.  desde luego dar aviso a dicha R. Audiencia de hallarse encargado de mi orden en dicha causa que se procurará formar con la brevedad posible y con exacta y reflexiva madurez.

Los adjuntos documentos darán a conocer a V. las personas que podrán declarar principalmente en la causa y darán idea para principiar las informaciones con mayor seguridad. Todo lo qual comunica a esa Real Audiencia a fin tome las providencias que le parezcan convenientes para la continuación de esta causa, determinando sobre la permanencia del citado Borbolla en su substanciación lo que le parezca más propio.

Dios que a V.S. ms. años, ocho de Noviembre de mil ochocientos catorce. Josef de Palafox y Melci a Son. Decano de la Audiencia de Aragón .

Concuerda con su original lo que certifico ...(Firma parcialmente ilegible Mateo XXX)


El documento va acompañado de otro suelto, en el que se da cuenta del traslado del oficio por parte del Presidente de la Real Audiencia a la Sala del Crimen , fechado en Zaragoza el doce de noviembre de 1814 con los nombres de los cuatro miembros de dicha Sala a los que se les ha comunicado el oficio.

Primera página del oficio comentado


En cuanto a los documentos que se mencionan adjuntos y que permitirían el comienzo de las pesquisas no han llegado hasta nosotros o al menos no se encuentran incluidos en el Archivo del Gobierno de Aragón, con el principal que he transcrito. 

El oficio tiene aspectos interesantes. En primer lugar el hecho de que se copie y traslade una petición a la Real Audiencia, de José de Palafox, que en aquél momento había sido refrendado por el rey felón Fernando VII como Capitán General de Aragón tras su regreso a España después de haber pasado casi cinco años prisionero de los franceses en el castillo de Vincennes hasta diciembre de 1813.

El Alcalde Mayor de Jaca, Cosme Borbolla, al que se le da el encargo de instruir la causa criminal, había sido un activo agente de la Junta Superior de Aragón durante la ocupación francesa y tras esta, se encargó en nombre de dicha Junta de la restauración de numerosos ayuntamientos legítimos. En Jaca ejerció brevemente como alcalde interino, presentando su renuncia en 1815. Era sobrino del Inquisidor General.

Es interesante constatar que las denuncias respecto a la participación en los fusilamientos de la familia Marraco de los nombrados en el documento , salen de los vecinos del mismo pueblo de Echo donde sucedieron los hechos, lo que le daría una mayor credibilidad unido, como expresa el oficio, a la huida de los individuos denunciados, lo que les hace parecer culpables.

No sabemos qué fue de todos ellos, pero sí de Gerónimo Rocatallada, que desde Francia, contacta con el general Palafox y no sólo le expresa su inocencia, si no que se presta a hacer labores de espionaje sobre otros exiliados e incluso a hacerle recados domésticos, como se puede comprobar por los mensajes que se encuentran en el Fondo Documental del General Palafox, sito en el Archivo Municipal de Zaragoza. El resultado de ello fue la exoneración de sus delitos y el regreso a la localidad sin ninguna consecuencia. 

Primera página de uno de los escritos de Rocatallada a Palafox


Otro de los implicados según Renovales, es el famoso Domingo Brun "Chandón", capitán de los gendarmes aragoneses, pero no aparece denunciado por los vecinos en el oficio, probablemente porque ya se encontraba con anterioridad en Francia cuando fueron disueltas las compañías de gendarmes. De él hay noticias desde Olorón, donde se exilia junto a su esposa, por cierto de apellido también Marraco como los fusilados, y las últimas son que con el regreso de Napoléon, intentó reagrupar a varios de los antiguos gendarmes, pero la derrota en Waterloo acabó también con sus propósitos. Sin embargo, como ha publicado mi amigo Ramón Guirao en su último libro "El General Palafox y la defensa del Pirineo Aragonés durante el Imperio Napoleónico de los Cien Días" pasaba la frontera con frecuencia y presumiblemente llegaría hasta su pueblo, Echo, hasta el punto de que hay un personaje de apellido Arilla que se ofrece para capturarlo. No consta que ésto sucediera ni que regresara definitivamente a Aragón. Aunque no aparece nombrado en el oficio, varios de los implicados se apellidan Brun, como él, y aunque es un apellido habitual en Los Valles Occidentales, es probable que alguno tuviera algún parentesco con él. 

Olorón-Saint-Marie refugio de los exiliados afrancesados 


El peor parado, como ya he escrito en alguno de los artículos cuyos enlaces he puesto al principio, resultó ser el párroco Clemente Lapetra. Secuestrado por Espoz y Mina en 1812 mientras ejercía de secretario del Cabildo de la Catedral de Jaca, único detenido de acuerdo con el oficio del que nos hemos ocupado y el último dato sobre él, la petición del obispo de Huesca de que se le busque en Echo y se le envíe a entrevistarse con él en 1818. Personalmente pienso que, aunque claramente era afrancesado, era un hombre ilustrado y la acusación sobre su implicación en la muerte de los Marraco es un tanto dudosa, lo mismo que la referencia de Renovales a su papel como espía y guía de los franceses en momentos y fechas en los que se encuentra en Echo, como así demuestra su firma en los libros parroquiales en distintas certificaciones.

Sea como fuere, con el oficio reproducido en éste artículo, se amplía el conocimiento que tenemos de los hechos sucedidos en la Villa de Echo en unos lejanos, pero trascendentales tiempos.  




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